Avatar, la nueva aventura tras las camaras de James Cameron después de 12 largos años, se dice pronto. Supongo que de todo se ha dicho ya sobre esta superproducción, las más cara de la historia hasta el momento, y para la que Cameron tuvo que esperar más de una decada para que se creara la tecnología necesaría para llevarla acabo.
Avatar es un film épico de dimensiones enormes, con una puesta en escena abrumadura, unos efectos especiales revolucionarios y sorprendentes que tardarán en ser superados y con una recreación fantástica de un mundo alienígena muy selvático y tropical en el que moran todo tipo de críaturas sorprendentes.
La historia, nada original por cierto, gira en torno a un marine en silla de ruedas que suple a su hermano gemelo muerto en un experimento científico ocupando el cuerpo de un avatar de manera neuronal y remota, un Na'vi habitante del planeta Pandora creado cientificamente, con el proposito de introducirse en el mundo indigena y proporcionar información desde dentro. Con el tiempo la relación entre el protagonista y el pueblo indigena se irá estrechando de tal forma que llegará a sentirse parte de él, replantearse sus objetivos y decidir por que bando posicionarse. Una historia muy ecologista que nos sonará familiar si se han visionado films como
El Último Samurai,
Bailando con Lobos o incluso
Pocahontas.
En cuanto a los personajes encontraremos diversos arquetipos o estereotipos, sin demasiada evolución y previsible cuando la hay, que cumplen muy bien su función en una historia que no pretende ser demasiado ambiciosa, sino más bien estar al servicio del espectaculo visual, en cuanto a los habitantes de Pandora, son seres muy ligados a la naturaleza y vinculados todos entre sí, seres que respetan todo tipo de vida y por encima de todo cuidan su madre tierra.
Los efectos especiales como dije antes son espectaculares, el mundo creado por Cameron es realmente bello y colorísta, los paisajes, la naturaleza, la fauna, están creados al detalle, eliminadonos la sensación de incredulidad que pudieramos traer al enfretarnos a una historía tan fantástica. Los habitantes de Pandora, los Na'vi, están creados de una manera tan perfecta que llegas a creertelos sin darte apenas cuenta, se mueven, se expresan, gesticulan y sienten como si realmente estuvieran vivos. El nivel técnico que ha logrado Cameron creando Pandora y todo lo que lo habita es apabullante, sin duda el mayor logro del film, y si encima podeís disfrutarla en 3D, como originalmente se ha creado, el espectaculo será aún intenso y espectacular, introduciendote en el film de una manera absorvente y haciendote testigo de todo lo que ocurre de una manera tan real como nadie antes lo habia conseguido con está técnica.
Las casi 3 horas que dura el film no se hacen para nada largas gracias a una narrativa ágil que te mantiene siempre interesado frente a lo que ocurre delante de la pantalla, porque aunque la historia no sea absorvente en si misma, Cameron sabe como hacer que nos sintamos en síntonia con Pandora y sus habitantes, empatizando con ellos y su mundo y temiendo por todo aquello que pueda ocurrirles a ellos y todo su mundo.
En conclusión,
Avatar es de obligado visionado simplemente por el espectaculo tan enorme que propone, un film épico con un mensaje ecologista y de respeto hacia nuestro mundo, que consigue cotas de espectacularidad nunca vistas, y que, aunque tiene una historia bastante trillada y unos personajes bastante típicos, no por ello la hace mala, simplemente hay que disfrutarla como lo que es, puro espectaculo.
Puntuación: 8,5/10